Desde muy pequeña tuve la visión de transformar vidas a través del cambio de imagen. Con los años y muchas capacitaciones, ese jueguito de niñas con un salón de belleza se convirtió en mi pasión.
Perfeccioné mis habilidades en peluquería y estética en Colombia, Brasil, Argentina y Estados Unidos, especializándome en color junto a algunas de las grandes estrellas del gremio — hasta inaugurar mi primer salón en Guayaquil, Ecuador.
Esa dedicación nos ha llevado lejos: hoy, junto a mi equipo de profesionales, somos la única marca ecuatoriana de peluquería con una sucursal en Estados Unidos.
Una amplia variedad de servicios para tratarte como te mereces